Simplemente Igor
Él se llama Igor y no pretendo intentar dedicarle en estas líneas la poesía de tanta gente que camina por estas calles cocteleras, no porque no se las merezca, sino porque la poesía que leo en sus ojos, que escucho en su voz, que siento de su piel, yo no la puedo superar...
Él se llama Igor y cuando pronuncio su nombre mi mirada se detiene y se pierde, mis párpados descienden lentamente y la emoción debajo de mis labios y el temblor tenue de mis manos y la humedad en el borde de las pestañas y la sensación de piel de durazno me atrapa toda en soledad conmigo y su imagen amable.
Él se llama Igor y le fallé tontamente, todos los días de mi vida, en cada gesto, le pido perdón de corazón, de acción, de pensamiento, de voz... te pido perdón, perdón, perdón...
Él se llama Igor y le veo con mis hijos y le veo en mi presente; le veo con su hijo y le veo en el futuro. Este es nuestro presente y nuestro futuro.
Él se llama Igor y el cariño no puede ser más amplio, ¿cuánto aire cabe en un respiro? ¿Cuánto más debo abrir los brazos para sentir que te arropo entero?
Él se llama Igor y yo sólo quiero entregarle este corazón, esta vida, y compartir con él lo que me queda...
Está a punto de perdonarme, Igor, tomará tiempo, pero sé, no por orgullo, que él sabe que lo amo y que esta vez es definitiva...
Tu nombre, Igor, tatuado estará en mi coxis, tus manos han tallado mi cuerpo y tu aroma se instaló hace tiempo... huelo a ti.
Él se llama Igor, Igor, Igor, Igor, Igor, Igor...

Alejandra dijo
Igor---Igor----Igor....
Que sensación la de sentir las manos de tu amante aunque su ausencia sea tangible. Es increíble oler y sentir la presencia de alguien que ya se ha marchado, pero que continua grabado en un cuerpo que ama ser tocado y amado.
Entiendo... Entiendo muy bien el asunto de Igor. Me ha sucedido sólo una vez, y ahora entiendo que nunca fue real... pero que bien se sentia tener la ilusión de amar a alguien, aunque las circunstancias no lo permitiesen.
Él se llamaba Julián... Julián, Julián, Julián, Julián...
Que bonito resuenan aquellas letras aunque el eco se desvanezca con el tiempo.
5 Febrero 2006 | 03:05 AM