Ella
Una luz muy pequeña bajaba y subía lentamente en la oscuridad, como una luciérnaga de recorrido monótono, que quisiera escapar a tientas de una ventana a otra...
Llevaba tacones, siempre el pecho erguido, el cabello lacio y muy bien peinado, su vientre plano y senos puntiagudos la hacían ver como lo que era: una señora de edad, aunque humilde, muy pretenciosa, muy de mundo, muy dama.
Su rostro lo encontraba en las carátulas de los LPs de boleros que tanto le gustaba, se inspiraba en ellos cada noche para amanecer más hermosa, y lo lograba.
Su paso admirado jamás titubeó, nunca la vi llorar, elegante como siempre, aún en los momentos más turbios, su rostro era amable o duro, pero jamás triste.
Ella me inspiró.
Hoy, después de 78 años de edad, mi tía ha muerto y nunca la vi flaquear.
Ella, fumadora empedernida, mujer de alas de lluvia, de voz tajante y fresca sonrisa, nunca supo del odio y el rechazo, su agudeza en la mirada acusaba temor del breve. Siempre venía un abrazo al final.
Mi madre está mal, de 7 sólo quedan 3... ¿cuándo le tocará a ella?
Hay que tener dura la piel para recordarla y no llorar... te querré siempre, mi querida, mía, tú.

laveron dijo
yo tb tuve una tía (tía abuela) que me marcó. hay cosas escritas sobre ella que aún no posteo. Te comprendo...es duro, pero cuando se me murió tenía yo 10 años y fue mi primera gran pérdida
besos
laura
9 Diciembre 2005 | 01:34 PM