¿Y si se va la luz?
La ducha es mi lugar favorito, allí me despido de tristezas, canto desenfadada, me consiento, me inflo de feminidad, juego conmigo, dejo entrar la luz del sol, escucho el cantar de las aves del árbol cercano y me burlo a solas del acostumbrado voyeurista que se asoma desde la ventana.
Ayer me atrapó un temor: ya en ocasiones he sufrido despedirme del apetito en un aburrido sandwich porque mi cocina funciona con electricidad, sin contar el resto del infortunio, pero ¿y si se va la luz? ¿y sin un día a alguien se le ocurre desconectarnos? No wireless, no satélite, no nada?
¿Dónde quedarán estas líneas? ¿Dónde el buen sabor del escribir? ¿Quién las secuestrará? ¿En qué remota biblioteca las guardará?
Mientras tanto, reviso la falda que me pondré y el anillo que le combine. Mientras tanto me harto de poesía y de la calle, del ruido de los motores y la gratitud porque mi urbanidad está llena de verde también.

detalles dijo
Algo deberíamos hacer para que esto no se perdiera, porque es cierto ¿dónde quedaría?... ¿ y dónde está cuando se apagan los ordenadores?
24 Octubre 2005 | 10:56 PM